Blogia
El Fuego de Azgard

Introducción

El Fuego de Azgard, INTRODUCCIÓN

Recreación de una novela que se consumió hasta ser cenizas

        

        

           

En la misma época que me dediqué a escribir poemas y canciones, entre los años 1990 y 1993, vivía con el corazón en la mano, tenía una especial sensibilidad para captar cosas que la gente común no percibía. Quizás por eso llegué a tener sueños secuenciales, casi como si estuviera “sintonizando” en mi mente dormida fragmentos de una película que no se borraban al despertar como suele suceder.

La secuencia de sueños más inquietante por su realismo y lógica en la trama (algo insólito considerando que se trataba del producto de una mente no conciente) consistía en la historia de personajes que vivieron en el límite de la edad media europea y el renacimiento, en una época de transición y contradicción donde el propósito de la existencia era un fundamento sacudido por los nuevos descubrimientos, junto con las ideas sobre Dios, el cosmos, la filosofía. Y en medio de esto, se hallaba una historia de amor trágico, al filo de la ilusión y el desencanto.

       

Plasmar esa historia en tinta y papel requeriría de un esfuerzo más allá de redactar una narración descriptiva de lo onírico. Era necesario usar todas las armas que tuviese a mi alcance para crear una obra literaria digna basada en esos sueños. Así nació “El Fuego de Azgard, un proyecto ambicioso de doble propósito, pues por un lado escribí una novela y por el otro una obra de investigación para dotar a la novela de un adecuado marco socio-histórico y la atmósfera mística propia del sueño original.

Ambos trabajos fueron prácticamente finalizados a nivel borrador pocos meses después de haber terminado el bachillerato, a partir de entonces dediqué poco tiempo a corregir los textos hasta dejarlos archivados. Igualmente, abandoné la redacción de poemas y canciones. Una época marcada por una intensa sensibilidad donde las decisiones de mi vida eran dictadas exclusivamente por una voz que hablaba al corazón había terminado. Y no está por demás decir, que fue la mejor época de mi vida...

      

En el año 2000, con el propósito de cerrar capítulos en mi vida que consideré una carga en tal momento, destruí todos los textos que había redactado hasta esa fecha y los incineré para no volver a verlos nunca más. Literalmente y literariamente, reduje a cenizas el producto de la voz del corazón para que a partir de entonces sólo hablase la voz de mi razón. No más romanticismos, no más experiencias místicas, ni perseguir falsas ilusiones.

Tras la destrucción de “El Fuego de Azgard, me concentré en la redacción de lo que terminó siendo el libro Entre lo secreto... y lo prohibido”, el principio de una nueva forma de vida que produjo obras interesantes, pero que dejó un vacio muy grande en mi interior.

         

Han pasado ocho años en los que no había vuelto a pensar en esa novela desaparecida, recordando pocos detalles acerca de ella. En abril de este año 2008 sucedieron una serie de eventos que me hicieron comprender cuanto había equivocado el camino, y sucedió el milagro: No sólo empecé a escribir versos de nuevo, comencé a recordar canciones que ya ni siquiera recordaba haberlas escrito, junto con pasajes enteros de la novela “El Fuego de Azgard, hasta el punto de considerar la posibilidad de reescribir ésta última.

Los personajes, el argumento central, los escenarios aún existen en mi mente, flotando como sombras de una vida pasada. Aún me invitan a transfiguralos en una obra de arte que como tal, no merece archivarse y condenarse al olvido, más aún, cuando en estos tiempos se hace cada vez más evidente nuestro proceso de deshumanización, la poca sensibilidad al dolor ajeno, a nuestros sentimientos, a nuestra espiritualidad...

          

Así renació este proyecto donde se irá publicando la obra, escena por escena, conforme vaya redactando y capturando el material, hasta ver íntegra la novela El Fuego de Azgard”, con la colaboración de los amigos que con sus palabras de aliento, enseñanzas y aprecio sincero, me motivan a seguir evolucionando.

           

Más allá de un simple reto literario “El Fuego de Azgard”  es un propósito de superación, una prueba de vida y un deseo de crecimiento espiritual por dejar la obra en la voluntad de Dios. Económicamente, nadie estará ganando algo por participar, ni siquiera su servidor.

         

         

Advierto, sin embargo, que esto habrá de llevarse meses, quizás años antes de concluírse; además dado que hoy resulta prácticamente imposible reconstruír la obra con la precisión histórica que alguna vez tuvo, la trama será alterada para ubicarla en una fecha indefinida, anexando la atmósfera fantasiosa típica de las leyendas, junto con otros giros en los eventos descritos en ella que vaya considerando prudente agregar.

          

Es por ello que El Fuego de Azgard renacerá de las cenizas convertido en una leyenda, una leyenda que algún día será una novela publicada con el própósito de que, si Dios así nos lo permite, a traves de esta obra ÉL pueda iluminarnos y hablarnos al corazón...

              

           

*   *   *   *   *   *

Juan Carlos Villordo García

Correo electrónico: juancarlos_v_garci@hotmail.com

Todos somos Llanos de Apan

   http://llanosdeapan.blogia.com